Por Walter Arana Mayorca
El contrato psicológico es un elemento importante en cualquier relación laboral, e influye en el comportamiento de las partes. Un contrato es una especie de acuerdo o expectativa que las personas mantienen consigo mismas y con los demás. En el fondo, cada persona representa sus propios contratos, que rigen tanto las relaciones interpersonales como las relaciones que la persona mantiene consigo misma (relaciones intrapersonales). Una fuente común de dificultades en las relaciones interpersonales es la falta de acuerdos explícitos y claros. No siempre las personas dicen abierta y explícitamente lo que quieren y necesitan.
El contrato psicológico adecuado debe traducirse en un alto grado de correspondencia del trabajador con la empresa y viceversa.
Ni siquiera aquellas empresas consideradas de excelencia, con gran “capital humano”, pueden asegurar la continuidad de su competitividad si no empiezan a atender las necesidades sociales y psicológicas de sus trabajadores. Aunque no exista acuerdo formal o cosa expresada claramente, el contrato psicológico es un acuerdo tácito entre individuo y organización, en el sentido de que una amplia variedad de derechos, privilegios y obligaciones, consagrados por las costumbres y la cultura, serán respetados y observados por las dos partes.
La noción de un contrato psicológico implica la existencia de un conjunto de expectativas recíprocas, no escritas en parte alguna. Muchas de las expectativas son implícitas y tienen mucho que ver con el sentido de dignidad y de importancia de la persona. Todos esperamos que la organización nos trate como seres humanos, que nos brinde oportunidad de crecer y aprender más. Gran parte de los problemas que conducen al descontento laboral, a las huelgas y a la deserción, tienen mucho que ver con incumplimientos evidentes del contrato psicológico.
La interacción psicológica entre empleado y organización es un proceso de reciprocidad: La organización realiza ciertas cosas por el trabajador y para el trabajador, lo remunera, le da seguridad y status; de modo recíproco, el empleado responde trabajando y desempeñando sus tareas. La organización espera que el empleado obedezca ante su autoridad y, a su vez, el empleado espera que la organización se comporte correctamente con él y obre con justicia. La organización refuerza su expectativa mediante ciertos intentos de influir en las personas o de limitar su participación. Las dos partes de la interacción están guiadas por directrices que definen lo que es correcto y equitativo y lo que no lo es.
El contrato psicológico cambia con el tiempo a medida que cambian las necesidades de la organización y las del individuo. Lo que un trabajador espera de su trabajo a los 25 años de edad puede ser completamente diferente de lo que ese mismo empleado espera a los 50. En la misma forma, lo que la organización espera de una persona durante períodos acelerados de crecimiento, puede ser completamente diferente de lo que esa misma organización espera cuando alcanza cierta estabilidad o cuando está sufriendo un revés económico.
Si la organización cumple el contrato formal solamente, pero no el psicológico, los trabajadores tienden a tener bajo rendimiento y menor satisfacción en el empleo en vista de que no logran sus expectativas intrínsecas. Por el contrario, si éstas se cumplen tanto económica como psicológicamente, los trabajadores se sienten satisfechos, permanecen en la organización y tienen un alto nivel de desempeño.
En la medida en que las necesidades y las fuerzas externas cambian, cambian también las expectativas, convirtiendo al contrato psicológico en un contrato dinámico que debe negociarse constantemente. El contrato psicológico es un poderoso determinante de la conducta de las organizaciones, a pesar de que no aparece escrito en parte alguna.
La empresa es un grupo de personas que están buscando un objetivo. Las personas consideran al centro laboral como un medio para alcanzar sus metas y, al mismo tiempo, las empresas necesitan personas que les ayuden a lograr sus objetivos empresariales. Si no existe un equilibrio organizacional entre ambas partes, no tiene sentido tratar de reunir un grupo e impulsar la cooperación entre sus integrantes, porque no hay una base común.
El equilibrio organizacional genera metas superiores que integran los esfuerzos y los recursos de los individuos y las organizaciones. Todos se sienten alentados a enfrentar los problemas de las empresas en lugar de enfrentarse unos con otros.
El equilibrio organizacional conlleva intercambio de recursos y se desarrolla mediante los contratos psicológicos entre hombres y sistema, entre hombres y grupos, y entre sistemas y subsistemas, en los que prevalece el sentimiento de reciprocidad; cada uno evalúa lo que está ofreciendo y lo que está recibiendo a cambio. En este intercambio de recursos, si desaparece o disminuye el sentimiento de reciprocidad, ocurre una modificación dentro del sistema.
El objetivo fundamental de toda organización dentro de una sociedad es atender a sus propias necesidades y, a la vez, atender a las necesidades de la sociedad mediante la producción de bienes o servicios, por los cuales recibe una compensación económica.
Las personas forman una organización o se vinculan con algunas, porque esperan que su participación satisfaga algunas necesidades personales. Para obtener estas satisfacciones, las personas están dispuestas a incurrir en ciertos costos o a hacer inversiones personales (capacitación, esfuerzos, cambio de actitudes, etc.) en la organización, pues esperan que la satisfacción de sus necesidades personales sea mayor que los costos, y evalúan el grado de satisfacción alcanzada y los costos mediante sus sistemas de valores.
Existe siempre una relación de intercambio entre los individuos y la organización. El medio por el cual se satisfacen los objetivos individuales determina su percepción acerca de la relación, que podrá observarse como satisfactoria por las personas que perciben que sus recompensas cubren sus expectativas. El individuo ingresa en la organización cuando espera que su satisfacción sea mayor que los esfuerzos personales. Si cree que los esfuerzos personales sobrepasan las satisfacciones que obtiene, estará dispuesto a dejar la organización, si le es posible.
Al mismo tiempo, la organización espera que la contribución de cada individuo sobrepase los costos de tener personas en la organización. Es decir, la organización espera que los individuos contribuyan con más de lo que ella les brinda.
Las metas organizacionales y las individuales no siempre son las mismas. En la práctica se comprueba que “el hombre busca el máximo placer con mínimo esfuerzo” (Adam Smith). Es decir, los trabajadores tratan de sacar mejores beneficios de la empresa sin que su contribución sea importante. Por otro lado, muchos empresarios explotan a sus trabajadores para tener mayor utilidad.
En la medida en que se manejan bien las organizaciones, éstas sobreviven o crecen; al crecer, las organizaciones requieren mayor número de personas para la ejecución de las actividades para el cumplimiento de sus objetivos, y estas personas, al ingresar en las organizaciones, no siempre lo hacen pensando en los intereses de la empresa, sino que persiguen básicamente objetivos individuales.
Esto hace que gradualmente los objetivos organizacionales se alejen de los objetivos individuales de los nuevos participantes, generándose de esta manera una variedad de comportamientos e intereses aislados y complejos entre el individuo y la organización, generándose el rompimiento del equilibrio organizacional.
Palabras de Despedida, pero no Finales
Hemos llegado a la conclusión de nuestro curso, mas no de nuestro compartir.
Este espacio estará abierto a que sigamos compartiendo nuestra experiencia e información para así, en este camino hermoso, convertirnos en excelentes gerentes.
Sigue tu camino y que Dios siembre en ti la semilla de la sabiduría para tu vida.
Un abrazo....
Pedro
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Algunos recuerdos...
¿Les parece conocida la situación?

En mi opinion,a lo que se refiere el contrato psicologico,y equilibrio dentro de las organizaciones,refiero que algunos pensadores se dedicaron al estudio del potencial humano, dandose cuenta que para lograr unir estos elementos habia que lograr el verdadero exito y que para esto ,se necesitaba algo mas que el desarrollo personal y la concrecion individual de objetivos.el exito abarca un aspecto social interpersonal y comunitario que no debemos descuidar, tambien podemos referir a este interesante tema,y a la ves recordar que las personas nos miran y aprenden de nosotros no solo observando lo que hacemos, sino tambien escuchndo lo que decimos, es por ello que no podemos transmitirle a los demas lo que no hemos recibido nosotros mismo.
ResponderEliminarLa reciprocidad entre el individuo y la organización permite el equilibrio organizacional, ya que la organización como el individuo tienen objetivos y para el logro de ellos necesitan apoyarse mutuamente.
ResponderEliminarPor ello el contrato psicológico es como un puente para definir cuales son las inquietudes y necesidades que existen para contribuir a la satisfacción de ellos.
Por ello cuando cuando no se tiene claro este concepto dentro de las organizaciones se crea el choque de los objetivos esto quiere decir que cuando los objetivos organizacionales influyen de forma negativa con los objetivos de sus colaboradores.
hola....
ResponderEliminarchicas encontre este articulo leanlo esta buenisimo..
Las 7 claves para lograr la calidad de vida
AUTOR(A): Ana Zabaleta
TEMA: Desarrollo Personal
PUBLICADO: 22/05/2009
Resumen:
Entérate de cómo mejorar notablemente tu calidad de vida en este artículo.
Como mujer empresaria eres una mujer muy ocupada, inviertes mucho tiempo en tu negocio, en tener a la familia bien atendida y ser una superwoman ; No te das cuenta de que pagas un precio muy alto ya que estás sacrificando la calidad de vida que supuestamente iría implícita en ese estilo de vida que estas buscando, ese que llamas éxito. Si para ti el éxito no implica calidad de vida para disfrutarlo pues tal vez este artículo no es para ti. Pero supongo que la calidad de vida para disfrutar de tu éxito es algo que quieres, pues ¿para qué quieres éxito si no puedes disfrutarlo?. Seguramente como nos pasa a todas cuando oyes hablar de que tienes que dedicar tiempo a esa calidad de vida, te echas a temblar como un conejito asustado al grito de: “No tengo tiempo”. Pero amiga empresaria, el tiempo al igual que el dinero es una inversión necesaria, en este caso en tu bienestar. Ese bienestar se traducirá en un trabajo más rápido y efectivo, con lo cual dispondrás de más tiempo para ti, y para disfrutar de tu éxito.
Te voy a dar pues los 7 secretos para invertir tu tiempo en calidad de vida, que se transformará en más tiempo libre y trabajo más efectivo:
1.- Dormir lo necesario
Duerme las horas que necesites, no te hablo del mito de las 8 horas, pues ya sabemos que cada ser humano es diferente, averigua cuál es tu necesidad de sueño y no duermas menos.
2.- Oficina libre de ruidos
La contaminación acústica produce estrés, procura reducir los ruidos al mínimo. Si te es posible puedes acompañar con una música de fondo suave y relajante. Hay en el mercado música destinada a favorecer la concentración
3.- Deporte
Haz deporte al menos tres veces por semana; No tiene porque ser un deporte en concreto, ni tener que ir al gimnasio, a veces simplemente es aprovechar esos momentos, como ir caminando a la oficina, saliendo un poco antes si es posible. Paseos (pasear bajo la luz solar da mucha energía). Subir siempre por las escaleras olvidándonos del ascensor procurando apretar un poco los muslos y glúteos.
4.- Aliméntate bien
Para rendir bien es indispensable estar bien nutrida. Es importante que tengas una dieta completa y equilibrada. Adáptala a tu tiempo y necesidades pero siempre con la calidad por delante.
5.- Resérvate un momento para ti
Solo bastan 15 minutos al día, para estar contigo misma, ya sea meditando con los pies en alto, comprándonos algún capricho, un paseo por el parque o por el paseo marítimo de tu ciudad si hay mar, saliendo a comer o a cenar un día a la semana con tus amigas. ¡Te lo mereces!
6.- Disfruta del presente, olvida el pasado.
Olvida el pasado y vive el presente, ya que de lo que haces en el presente depende tu futuro, sin embargo el pasado ya no vuelve. No sirve de nada torturarse con cosas que pudieron ser y no fueron, déjalas aparcadas, como mucho saca el aprendizaje, pero nada más.
7.- Piensa positivo.
Actitud mental positiva. La positividad te ayuda a estar mejor a rendir más y de todos los acontecimientos puedes sacar el lado bueno. Incluso en las situaciones que no te gustan, en el peor de los casos siempre te servirán de aprendizaje y además gratis (ya sabes lo cara que está la formación hoy en día). Además si de una situación negativa sacas un aprendizaje que te ahorre tiempo, esfuerzo y sufrimientos en el futuro, esa situación negativa la estarás transformando tu misma en una bendición.
Si sigues fielmente estas 7 claves que te he dado, te garantizo que tendrás mayor calidad de vida. Esta calidad de vida se traducirá en una mayor efectividad en tu negocio que al final se traducirá en que estarás más cerca de ese éxito sin mucho esfuerzo y además con tu salud intacta.